Esta vez el afectado fue el ganadero, Francisco Alberto García Galíndez, propietario de la finca Santa Mónica, en la vereda El Rosario, zona rural del municipio de Arauca. Según el testimonio entregado por el finquero, le hurtaron dos vacas mansas de ordeño, que fueron llevadas por los delincuentes a unos cinco kilómetros de la finca, sitio cercano en donde hace algunos días fueron sacrificadas las reses hurtadas del abogado Álvaro Calderón Arzuaga.

Según los ganaderos de la región, los autores de este robo son los mismos que han sacrificado los semovientes robados a los finqueros. «Son gente experta, porque sacan muy bien las presas y hasta las costillas de las reses quedando completamente pelados los carapachos de los animales», aseguró el propietario de las vacas robadas Francisco García.