Esta vez, el caso de robo se presentó en el barrio Guarataros de la capital araucana, la víctima, una mujer, se encontraba sentada afuera de su casa, alrededor de las siete de la noche cuando el delincuente la sorprende e intimida con un arma blanca, exigiéndole que entregara su teléfono celular.

Después de conseguir su objetivo, emprende la huida en una bicicleta, pero gracias a la reacción de algunos vecinos, se inicia una persecución en contra del sujeto y se logra capturar, sin embargo, el ‘modus operandi’ de estos delincuentes es cometer el hurto y entregar el objeto inmediatamente a otras personas, por lo que la comunidad no pudo recuperar el dispositivo.

Posteriormente llegan las autoridades, quienes impiden que se cometa una acción conocida popularmente como ‘Paloterapia’ y trasladan a esta persona hasta la estación de Policía. Según un testigo, la persona a la que el ladrón le hace entrega, sería un policía vestido de civil que se movilizaba en una motocicleta blanca, hecho que falta comprobar