Martha Reyes, comerciante de Arauca, denunció que los puentes por donde circula el agua del caño Córdoba se convirtieron en la guarida de los delincuentes y drogadictos, quienes sin importar la hora aprovechan la ausencia de las autoridades para consumir alucinógenos o guardar en las infraestructuras los elementos que hurtan.

“En pleno centro de Arauca vemos como se meten bajo los puentes ubicados cerca de ENELAR y en inmediaciones al parque Caldas. Allí duermen, consumen drogas y pese a que avisamos a las autoridades no actúan. Nos da miedo salir por que en cualquier momento nos pueden atracar o agredir”, sostuvo la mujer.